martes, 9 de diciembre de 2008

Los dioses nos siguen rigiendo



Este es el segundo borrador, ya que el primero no lo hice, de mi ensayo acerca de los nombres de los planetas.


Lo he corregido de la versión revisada, por segunda ocasión, y le he cambiado y agregado algunas cosas. Por favor, agreguen los comentarios, necesarios para que pueda enriquecer mi trabajo.



Otecentocani.






LOS DIOSES NOS SIGUEN RIGIENDO





En tiempos remotos los planetas, al igual que los astros celestiales, causaron fascinación en todas las civilizaciones, tanto así, que les pusieron nombres de deidades y hasta llegaron a adorar y a formar parte de la vida cotidiana.

Todos sabemos cuales son, pero ¿Por qué tienen esos nombres los planetas?, ¿a qué se debe?

Antes de ver de dónde viene el nombre de los planetas, debemos saber lo que es un planeta.

Según la Unión Astronómica, en su XXVI ásamela general de Praga, la definición que dieron fue:

“Cuerpo celeste que:
a) Gira alrededor del sol.
b) Tiene suficiente masa para que supere las fuerzas de cuerpo rígido
asumiendo una forma de equilibrio hidrostático (forma prácticamente
esférica).
c) Que haya despejado su órbita."

Ahora que conocemos lo que es un planeta, nos damos cuenta del porque Plutón dejó de serlo.

Una vez despejada esta incertidumbre, podemos proseguir con nuestro tema.

Mercurio.- Equivalente romano del dios griego Hermes, quien protegía a los
comerciantes y a los viajeros.

Venus.- Afrodita Para los griegos, le fue dado este nombre por su belleza.

Marte.- La cuarta piedra que gira alrededor del Sol, le fue otorgado este nombre por su
color rojo, que recuerda la sangre derramada por el dios de la guerra.

Júpiter.- La vida hace justicia, el dios padre de los dioses, Bautiza al planeta más
grande del sistema solar.

Saturno.- Crono, su equivalente griego, da su nombre al segundo planeta más grande
de los hijos del Sol.

Urano.- Hijo y esposo de Gaia (¿?) y padre de los cíclopes, los titanes y Saturno.

Neptuno.- Dios del agua, luego degradado a ser dios del mar, su equivalente griego era
Poseidón.

Aunque aquellos dioses, ahora extintos y recordados sólo como anécdotas, siguen rigiendo la vida de muchos, aunque no con su presencia, si con su nombre, sino preguntemos a todos aquellos supersticiosos, astrólogos y charlatanes que aseguran que todavía tienen poder sobre nosotros.

Los dioses del Olimpo seguirán dando su nombre por los siglos de los siglos a los planetas, porque, como dice la Doctora Julieta Fierro:

“En astronomía, los errores del pasado, los llevamos a cuestas en el presente”.

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POBLACIÓN: MENOS JODIDA QUE EN LA FRANJA DE GAZA, CHALEQUISTÁN, Mexico
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